Ciudad de Mexico, 03 de abril de 2026.- La tensión en Medio Oriente se intensifica con el anuncio de Donald Trump de que Estados Unidos atacará Irán con “mucha fuerza” en las próximas semanas, asegurando que “los regresaremos a la Edad de Piedra”. Simultáneamente, Israel comenzó a demoler viviendas en aldeas del sur del Líbano como parte de los preparativos para su invasión, mientras en Jerusalén la Semana Santa transcurre bajo fuego por la guerra contra Irán.
En medio de la escalada, Trump anunció la destrucción del puente más alto de Irán y advirtió sobre intensos ataques contra el país persa en el corto plazo. No obstante, el mandatario estadounidense también abrió el camino para una posible salida rápida del conflicto, previendo retirar sus tropas de Medio Oriente en dos o tres semanas tras la ofensiva militar.
Por su parte, Irán negó haber solicitado un alto el fuego, contradiciendo afirmaciones previas de Trump. En el frente diplomático, Vladimir Putin se mostró dispuesto a “hacer todo lo posible” por contribuir a la paz en la región. Mientras tanto, crece el riesgo de un conflicto mayor debido a que Israel ha intensificado sus ataques en Teherán.
La situación en el Estrecho de Ormuz también genera alerta. Se ha pedido a la ONU autorizar el uso de la fuerza para proteger buques en la zona, donde dos embarcaciones lograron cruzar y llegar a Pakistán. En este contexto, Trump propuso extraer petróleo en Ormuz para “hacerse ricos” y ha amenazado con abandonar la OTAN, dando una fecha para el fin de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Internamente en Estados Unidos, encuestas indican que los ciudadanos se oponen a que Trump envíe tropas a Irán. La situación se mantiene crítica con Irán lanzando su mayor oleada de misiles contra Israel de las últimas semanas, según reportes de última hora.
