Las ciudades están respirando mal. Y no es metáfora
Las olas de calor extremo ya no son anomalías: son la nueva línea base. Al mismo tiempo, la mala calidad del aire se convierte en un enemigo silencioso que no solo irrita la garganta, sino que erosiona la salud pública y profundiza desigualdades. En este cruce —calor y contaminación— se define una de las batallas
