Barcelona, 16 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum viajará a Barcelona para asistir a una Cumbre de jefes de Estado en el marco del Foro en Defensa de la Democracia, donde buscará retomar el diálogo con España sobre el reconocimiento de los abusos cometidos durante la Conquista.
Sheinbaum aclaró que su asistencia a la reunión en Barcelona no es una reunión anti Trump. “Al presidente Trump, como presidente de los Estados Unidos lo respetamos. Hay decisiones que toma él que nosotros consideramos que no son correctas, pero eso es otra cosa. Entonces no es una reunión anti Trump ni mucho menos”, dijo la mandataria.
La presidenta explicó que la cumbre es “por la paz; una reunión por la paz en el mundo, que es distinto”. A la reunión de jefes de Estado asistirán los presidentes de Uruguay, Brasil, Colombia, España, el presidente de la Unión Europea, al menos una mandataria del Caribe y otro jefe de Estado más por confirmar.
Sheinbaum indicó que habrá dos reuniones en Barcelona: una de Movimientos Progresistas y otra de jefes de Estado. La presidenta no participará en la reunión de Movimientos Progresistas; en su lugar participará la secretaria de Semarnat, Alicia Bárcena.
La mandataria salió a Barcelona en el vuelo de las 12 de la noche del jueves, hará escala en Madrid y llegará a Barcelona en la noche del viernes. El domingo, Sheinbaum visitará la supercomputadora de Barcelona, con la que el Gobierno de México tiene un convenio para trabajar en temas de agua, datos meteorológicos y otros.
Sheinbaum consideró que es un momento para retomar el diálogo con España sobre memoria histórica. “Me parece que es un momento para seguir dialogando. Por eso tomo la decisión de ir a Barcelona. Y a seguir hablando con ellos de estos temas y además pues es un momento también para hablar de que es necesaria la paz mundial”, afirmó.
La presidenta recordó que la crisis con España comenzó con la carta que Andrés Manuel López Obrador envió en 2019 al rey Felipe VI pidiendo disculpas por los desmanes durante la Conquista, lo que tensó la relación. Como consecuencia, el rey español no fue invitado a su toma de protesta en 2024.
Sheinbaum mencionó que el canciller español, José Manuel Albares, reconoció la injusticia y el dolor causados a los pueblos mexicanos originarios, y que el 16 de marzo el rey Felipe VI reconoció que hubo mucho abuso y controversias éticas en la colonización de América. La visita de Sheinbaum a España es la primera de un presidente de México desde Enrique Peña Nieto en 2018.
