Barcelona, 29 de mayo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en la IV Reunión en Defensa de la Democracia celebrada en esta ciudad, donde negó categóricamente la existencia de tensiones diplomáticas con España. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, afirmó la mandataria.
En los márgenes de la cumbre, Sheinbaum sostuvo una reunión a puerta cerrada de poco más de media hora con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Este encuentro marcó el primer contacto de alto nivel entre autoridades de ambos países en ocho años, durante el cual estrecharon la mano y dialogaron sobre el reconocimiento de lo que fue la Conquista y la llegada de los españoles.
“Hablamos sobre lo importante que es para México el reconocimiento de lo que fue la Conquista, la llegada de los españoles”, detalló Sheinbaum tras el encuentro. Como resultado de la plática, ambos gobiernos acordaron seguir trabajando en el reconocimiento de los pueblos originarios, así como intensificar los intercambios culturales y la cooperación en energías renovables.
Durante su intervención en la cumbre, la presidenta mexicana propuso destinar el 10% del gasto mundial en armamento para impulsar un programa global de reforestación. “Quiero proponer una acción concreta que propuse en el G20, sencilla, una propuesta que parta de una nueva visión de las Naciones Unidas: Destinar el 10% del gasto mundial en armamento, que asciende a miles de millones de dólares, para impulsar un programa global que permita a millones de personas reforestar millones de hectáreas cada año”, expuso.
Sheinbaum enfatizó su llamado con la frase: “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”. Asimismo, propuso una declaración en contra de la intervención militar en Cuba, señalando que debe prevalecer “el diálogo y la paz”. La mandataria extendió una invitación para que México sea la próxima sede de la Cumbre en Defensa de la Democracia en 2027.
Previo a estos eventos, la presidenta sostuvo una reunión con la comunidad mexicana residente en Barcelona. Allí destacó que “el ser mexicano es eso, reconocer nuestro legado de grandeza y que viva México”, y se definió como una “mujer de paz y represento una nación que ama la libertad, la justicia, la fraternidad”, abogando por un mundo donde quepan “todas las lenguas, todas las culturas, todas las naciones”.
