Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó en la madrugada de este miércoles una versión parcial de la reforma electoral conocida como Plan B, luego de que el Partido del Trabajo (PT) rechazara incluir puntos considerados medulares por el ejecutivo federal, como la revocación de mandato para 2027 y normas relacionadas con la campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La votación, realizada aproximadamente a las 23:00 horas, consolidó un acuerdo entre Morena y otros grupos parlamentarios para avanzar con los artículos que no generaron veto interno en la coalición oficialista.
La aprobación en lo general de este dictamen representa un segundo intento del gobierno federal para modificar la estructura electoral, tras no alcanzar la mayoría calificada necesaria en la Cámara de Diputados con la iniciativa original. El texto que ahora pasa a la siguiente etapa legislativa se centra en la reducción de regidurías, el establecimiento de límites al gasto en los congresos estatales y la imposición de topes salariales para funcionarios de los organismos electorales, dejando fuera las modificaciones constitucionales más controversiales.
Alberto Anaya, dirigente del Partido del Trabajo, explicó la postura de su bancada, integrada por seis senadores, señalando que aunque mantienen su apoyo a la presidenta y al movimiento, se separan específicamente del artículo 35 de la Constitución. Esta decisión forzó a la mayoría parlamentaria a impulsar un documento mutilado en sus aspiraciones iniciales, evidenciando las tensiones dentro del bloque gobernante respecto al alcance y timing de los cambios propuestos.
En contraste, legisladores de la oposición como Agustín Dorantes, del Partido Acción Nacional (PAN), y Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano (MC), mantuvieron posturas críticas durante el debate previo a la votación. Ambos representantes expresaron su rechazo a la iniciativa, alineándose con las objeciones técnicas y políticas que han caracterizado el proceso de discusión de esta reforma desde su presentación ante el Congreso de la Unión.
El resultado de esta sesión deja pendiente la definición numérica exacta de los votos a favor, en contra y las abstenciones, así como la posición final del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado estratégico cuya participación fue clave para destrabar el proceso. Con la aprobación en lo general, el foco legislativo se desplaza ahora hacia la discusión en lo particular de los tres artículos constitucionales modificados: 115, 116 y 134, cuyo contenido detallado será determinante para la configuración electoral de los próximos comicios.
