Nueva York, 27 de marzo de 2026.- El juez federal Alvin Hellerstein rechazó desestimar el proceso judicial contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, acusados por la Justicia de Estados Unidos de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción. Durante la segunda audiencia celebrada este jueves en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, el magistrado de 92 años afirmó: “No voy a desestimar el caso”.
La defensa del matrimonio venezolano había solicitado en febrero la desestimación del caso después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) negara a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos del Gobierno de Venezuela. Los abogados argumentaron problemas de salud de Flores, quien estaría pendiente del resultado de un ecocardiograma, así como dificultades financieras para costear sus representantes legales.
Por su parte, el fiscal adjunto Kyle Wirshba alegó ante el tribunal que el gobierno estadounidense debería poder “utilizar sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional”. El representante de la acusación también señaló que los imputados están “saqueando la riqueza de Venezuela” y que permitirles acceder a esos fondos socavaría las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Según la información presentada en la audiencia, ambos están acusados por fiscales estadounidenses de liderar una “conspiración para traficar cocaína a Estados Unidos” y de asociarse con grupos designados como organizaciones terroristas extranjeras. El juez Hellerstein calificó el proceso como un “caso único” y mostró posturas críticas durante el desarrollo de la audiencia.
A pesar de las declaraciones del juez durante la audiencia, Hellerstein aún tiene que confirmar su decisión de manera oficial por escrito. El magistrado alegó que desestimar el caso “sería tomar una medida demasiado seria”, según reportes de los medios presentes en la corte.
Tanto Maduro como Flores se declararon inocentes en una audiencia previa celebrada el 5 de enero y permanecen detenidos sin derecho a fianza. El caso continúa avanzando hacia la fase de juicio, mientras la defensa mantiene su postura sobre las limitaciones impuestas para financiar su representación legal debido a las sanciones vigentes.
