Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió este domingo que su país está preparado para enfrentar un ataque terrestre de Estados Unidos y amenazó con prender fuego a las tropas estadounidenses si se concreta una invasión.
Sin saber que nuestros hombres esperan la llegada de soldados estadounidenses para incendiarlos y castigar para siempre a sus socios regionales, siguen disparando. Nuestros missiles están desplegados, declaró Ghalibaf, quien agregó que Iran también podría castigar a los socios regionales de Estados Unidos.
Las declaraciones se dan en medio de reportes sobre un supuesto plan militar secreto de Washington para desplegar tropas en un ataque terrestre. El funcionario insistió en que Iran conoce las debilidades de Estados Unidos e Israel, aunque no ofreció detalles.
Mientras tanto, el último balance oficial de las autoridades iraníes eleva a 2,076 los muertos y a 26,500 los heridos como consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Iran, que comenzaron el 28 de febrero. Entre los fallecido había 216 menores de edad, la mayoría niñas de la escuela de Minab bombardeada el primer día de la campaña.
Según el Ministerio de Sanidad iraní, hasta 1,767 eran menores de edad entre los heridos, además de 336 centros de salud y de atención a emergencias dañados por los ataques.
La ONG Activistas de Derechos Humanos en Iran (HRANA) reportó 701 ataques en las últimas 24 horas, una de las cifras diarias más altas desde el inicio del conflicto, que dejaron 173 muertes entre militares y civiles. En total, desde el 28 de febrero, HRANA contabiliza 1,551 muertes de civiles (incluidos 236 menores), 1,208 muertes de militares y 702 muertes sin clasificar, para un total de 3,461.
En el ámbito diplomático, representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reúnen este domingo y lunes en Islamabad para buscar una desescalada del conflicto.
Irán también anunció este domingo que destruyó un avión centinela E-3 AWACS de Estados Unidos en la base militar saudí Príncipe Salmán. El aparato, valorado en unos 295 millones de dólares, es uno de los aviones de vigilancia más importantes del Ejército estadounidense. El Mando Central de Estados Unidos no ha comentado esta información.
Paralelamente, 27 países se sumaron a una declaración para garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz, bloqueado como consecuencia de la guerra.
