Islamabad, 11 de abril de 2026.- Estados Unidos e Irán comenzaron este sábado negociaciones de paz en Islamabad, Pakistán, con la mediación de este último país para intentar poner fin a seis semanas de guerra regional.
La delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, llegó a la base aérea de Nur Khan para dar inicio a las conversaciones directas con la delegación iraní, liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf.
En el marco de las conversaciones, Irán presentó un plan con cuatro puntos clave que no son negociables para Teherán: autoridad sobre el Estrecho de Ormuz, pago de reparaciones de guerra, descongelación de todos los activos financieros bloqueados y garantizar un alto el fuego regional integral.
Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos había iniciado el proceso de desbloqueo del estrecho de Ormuz y aseguró que toda la flota de barcos minadores iraníes yace en el fondo del mar. Vance llegó con el mandato de exigir la reapertura del Estrecho y garantías nucleares, bajo la amenaza de reanudar la ofensiva militar en dos semanas si no hay acuerdo.
El ambiente está marcado por la desconfianza. Qalibaf declaró: “Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos”, mientras que el canciller iraní dijo que Irán entra en las negociaciones con total desconfianza. Vance también se mostró receloso: “Si intentan engañarnos, encontrarán un equipo negociador poco receptivo”.
Existe una contradicción sobre los activos: agencias iraníes dijeron que Estados Unidos aceptó liberarlos, pero un funcionario estadounidense desmintió que Washington hubiera aceptado desbloquearlos. Las negociaciones podrían extenderse hasta el 12 de abril.
