Por Redacción
México, 18 de marzo de 2026.- El sistema de pensiones del IMSS enfrenta cambios significativos con el encarecimiento progresivo de la Modalidad 40, un esquema voluntario para mejorar la jubilación, y un ajuste político a las llamadas ‘pensiones doradas’ de exfuncionarios de confianza en organismos públicos. La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, confirmó que el ajuste a estos beneficios elevados aplicará para personal de confianza de organismos descentralizados y algunas sociedades nacionales de crédito, con el objetivo de eliminar privilegios. Mientras tanto, los trabajadores que buscan cotizar bajo la Modalidad 40 para acceder a una pensión bajo la antigua Ley 73 enfrentarán tasas crecientes.
Las cotizaciones para la Modalidad 40, que permite a trabajadores regularizar periodos sin aportaciones para jubilarse bajo el régimen anterior a 1997 (Ley 73), muestran un aumento programado. Según datos reportados, la tasa pasó de 12.256% en 2024 a 13.347% en 2025, y alcanzará 14.438% en 2026, con una proyección de llegar al 18.8% para 2030. Con el salario máximo de cotización (25 Unidades de Medida y Actualización), el costo mensual aproximado en 2026 sería de 12,703 pesos.
Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, señaló que la iniciativa para ajustar las pensiones consideradas excesivas está dirigida específicamente al personal de confianza de organismos públicos descentralizados como Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Luz y Fuerza del Centro, así como a algunos bancos de desarrollo. El objetivo declarado es ‘eliminar privilegios’ en un sistema donde se han documentado casos de jubilaciones millonarias.
Entre los ejemplos citados de estas ‘pensiones doradas’ se encuentra el de un excoordinador de Pemex que percibe mensualmente 1,107,361 pesos, y exdirectivos de Luz y Fuerza del Centro que reciben alrededor de un millón de pesos al mes. La medida legislativa busca establecer topes o mecanismos de reducción para estos beneficios, generados bajo esquemas laborales especiales del pasado.
Paralelamente, el Instituto Mexicano del Seguro Social mantiene vigente el acceso a la pensión de orfandad, que se otorga a hijos de trabajadores fallecidos hasta los 16 años de edad, extendiéndose hasta los 25 si el beneficiario se encuentra estudiando y no cotiza en el Seguro Social. Este beneficio forma parte de la red de protección social que coexiste con los cambios en los esquemas de jubilación.
Los ajustes ocurren en el marco de la reforma a la Ley del Seguro Social de diciembre de 2020, que modificó las reglas de transición entre los distintos regímenes pensionarios. La Modalidad 40 fue establecida precisamente como un puente para trabajadores que, habiendo iniciado su vida laboral antes de julio de 1997, no cumplieron con las cotizaciones requeridas para jubilarse bajo la más favorable Ley 73, que puede representar pensiones de hasta el 100% del último salario.
El encarecimiento progresivo de la Modalidad 40 y el debate sobre las pensiones de alto monto reflejan las presiones financieras sobre el sistema de seguridad social y la búsqueda de sostenibilidad, en un contexto de envejecimiento poblacional. Estas medidas impactan directamente en la planeación del retiro de miles de trabajadores y en la percepción de equidad del gasto público en materia pensionaria.
