Ciudad De Guatemala, 28 de mayo de 2026.- El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó que su gobierno mantiene negociaciones con Estados Unidos para solicitar cooperación en el combate a las redes del narcotráfico, aclarando que esta implicará acceso a equipo, capacitación y expertos, pero no la presencia de militares extranjeros en operaciones terrestres.
“Lo que hemos hecho es solicitar al Gobierno de los Estados Unidos la cooperación para apoyar estas operaciones lideradas por las fuerzas de Guatemala en el marco del combate a las redes del narcotráfico”, declaró Arévalo. El mandatario detalló que la ayuda buscada incluye “tener acceso a equipo, tener acceso a capacitación, tener acceso a expertos para el apoyo por ejemplo en la planificación de operaciones a nivel estratégico o a nivel táctico”.
El ministro de la Defensa, Henry Saenz, insistió en que las acciones serán comandadas por el Ejército de Guatemala. “No se ha pedido que vengan militares a participar en las operaciones. Y no vamos a cambiar la línea”, afirmó Saenz. Una fuente anónima del Gobierno señaló que Washington ha ejercido presión desde hace dos meses y ofreció “seleccionar uno o dos lugares para hacer bombardeos y televisarlo todo”, propuesta que fue rechazada.
La misma fuente gubernamental explicó que no se permitirán misiones militares estadounidenses porque es “inconstitucional”, aunque reconoció que existen operaciones conjuntas con agencias como la DEA, el FBI o el HSI. Estas declaraciones ocurren en el contexto del desmantelamiento del narcolaboratorio más grande de los últimos 15 años en el país.
El Ejército guatemalteco y la Policía Nacional Civil (PNC) realizaron el operativo en la comunidad de Zanjón San Lorenzo, a 25 kilómetros de la frontera con México. La acción comenzó en la madrugada del martes 26 de mayo y se extendió hasta este 28 de mayo de 2026. Como resultado, fueron detenidos ocho hombres, dos de ellos de nacionalidad mexicana.
Las autoridades incautaron 15 fusiles de asalto, tres pistolas calibre 9 milímetros, más de mil municiones de diferentes calibres, 17 teléfonos celulares, nueve radios con siete cargadores, 45 tolvas para fusil, ocho tolvas para pistola y cuatro memorias USB. También se confiscaron un pasaporte guatemalteco, dos identificaciones mexicanas, tres caballos de raza frisona, 22 vehículos, tres cuatrimotos, siete motocicletas y diverso material para el procesamiento de estupefacientes.
En cuanto a los recursos financieros, se encontró dinero en efectivo consistente en 136.000 dólares en una caleta, además de otras bolsas con 26.787 dólares y 74.461 quetzales (9.774 dólares). El Ministerio Público de Guatemala informó que la red criminal operaba extendiéndose hasta México, trasladando la droga por la vía de Chiapas.
