junio 10, 2026
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El sueño mundialista de los semiprofesionales de las Islas Feroe

Torshavn, 10 de junio de 2026.- Odmar Faero es un defensa central de 36 años que trabaja en una tienda de muebles en Torshavn, la capital de las Islas Feroe, un archipiélago de 18 islas de origen volcánico en el Atlántico Norte que pertenece al Reino de Dinamarca. A pesar de tener solo 55.000 habitantes y condiciones climáticas adversas, con lluvia unos 300 días al año y vientos huracanados frecuentes, la selección feroesa ha consolidado un equipo formado en su mayoría por futbolistas semiprofesionales como carpinteros, electricistas y albañiles.

Faero, quien juega en el KÍ Klaksvík y ha disputado más de 70 partidos internacionales, señaló que su empleo le permite rendir al máximo: “Mi trabajo es más cómodo que el de muchos de mis compañeros, no siento que me lastre físicamente”. La selección encadenó tres victorias consecutivas en la fase de clasificación para el Mundial 2026 y, por primera vez, llegó al último partido de la fase de grupos, en noviembre pasado, con opciones de avanzar.

Para mantener viva la esperanza de clasificación, el equipo necesitaba ganar a domicilio en Croacia. El partido decisivo se disputó en Rijeka, donde los feroeses se adelantaron en el marcador, pero Croacia empató seis minutos después y acabó imponiéndose 3-1. Esta derrota fue la única por más de un gol que ha sufrido Islas Feroe en los dos últimos años, dejando la segunda plaza del grupo en manos de la República Checa, selección que superó las dos rondas de la repesca.

Cabe destacar que durante la fase de clasificación, la selección de las Islas Feroe derrotó a la República Checa en Torshavn. Odmar Faero identifica como punto de inflexión la llegada a principios de 2025 del seleccionador Eydun Klakstein, un entrenador feroés que además es periodista y escritor de novela negra. Tras varios años bajo la dirección de técnicos extranjeros, la federación feroesa apostó por un entrenador local.

“Utilizar nuestro idioma en el vestuario ha sido esencial para mejorar nuestro rendimiento”, afirmó Faero sobre el cambio técnico. El defensa considera que la percepción internacional del equipo ha cambiado: “Que una selección europea pierda un partido contra nosotros ya no se percibe como humillante” y añadió: “Ya no se nos ve como un equipo de pastores de ovejas. Los rivales son conscientes de nuestro nivel competitivo”.

A pesar de no lograr la clasificación final, Faero mantiene la confianza en el proyecto: “Confío en que aún no hemos llegado a nuestro pico. En los próximos años lo haremos aún mejor”.

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