Évian, 16 de junio de 2026.- La cumbre del G7 se lleva a cabo del 15 al 17 de junio en Évian, bajo la presidencia francesa, con una agenda que incluye retos geopolíticos, seguridad para Ucrania y Europa, la situación en Oriente Medio, crecimiento económico, asociaciones internacionales y el futuro de la inteligencia artificial. El encuentro reúne a los mandatarios de Alemania, Reino Unido, Canadá, Francia, Italia, Japón y Estados Unidos, junto con invitados como el primer ministro indio, Narendra Modi.
El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a la cumbre después de celebrar su cumpleaños 80 en Washington y acude con el tema del cierre de la guerra con Irán, tras anunciar un acuerdo cuya firma se espera para el viernes, seguida de 60 días de conversaciones técnicas. Desde el foro, Trump envió mensajes de presión hacia Benjamín Netanyahu y Vladímir Putin; pidió al premier israelí “ser más responsable con Líbano” y criticó sus ataques contra el sur de la capital del país vecino.
Respecto al conflicto con Hezbolá, Trump sugirió que sea Siria quien se ocupe de la milicia libanesa. “Si Israel es incapaz de acometer la misión sin matar a todos los demás, Siria se ocupará. Siendo honestos, creo que [los sirios] harían un mejor trabajo”, declaró el mandatario estadounidense, quien también avisó que está dispuesto a reactivar las sanciones energéticas que había suspendido por la tensión en los mercados causada por su ataque contra Irán.
En cuanto a la guerra en Ucrania, el presidente Volodymyr Zelenskyy participó como invitado y tuvo una sesión de trabajo este martes. Trump participó en dicha sesión con Zelenskyy, aunque no estaba prevista una reunión bilateral formal entre ambos. La asistencia del líder ucraniano coloca en primer plano la guerra iniciada por Moscú hace más de cuatro años, marcando este evento como el primer reencuentro transatlántico desde que Washington y Tel Aviv lanzaron una ofensiva contra Irán en febrero.
Se contemplan encuentros individuales de Trump con el anfitrión Emmanuel Macron, quien llegó a la zona tras reunirse con Modi en Niza, así como con líderes de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto e India. La mayoría de los líderes, incluido Trump, aterrizaron en el aeropuerto de Ginebra antes de trasladarse a Évian. Para blindar la cita de tres días, Suiza movilizó hasta 4 mil soldados y Francia desplegó cerca de 16 mil efectivos en torno a la localidad francesa.
Paralelamente, miles de personas participaron en Ginebra, localidad vecina, en una manifestación contra el G7 convocada por la coalición ‘No-G7’, integrada por cerca de 200 asociaciones, organizaciones y sindicatos. Unas 20 mil personas, según la policía, recorrieron las calles con consignas anticapitalistas, propalestinas, feministas y a favor de la acción climática. Durante la marcha se produjeron diversos enfrentamientos con la policía y actos de vandalismo.
Pequeños grupos, muchos vestidos de negro y con el rostro cubierto, lanzaron piedras, trozos de cemento y petardos contra los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos. La fuerza pública calculó que unos 600 manifestantes pertenecían al ‘Black Bloc’. Varios edificios fueron atacados, entre ellos la sede de PricewaterhouseCoopers, la de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, así como los escaparates del Banco del Lemán y de Raiffeisen, que sufrieron daños. “Estoy aquí porque no me gusta que este grupo de jefes de Estado se reúna para tomar decisiones que nos afectan a todos”, expresó Michel, un jubilado suizo de 69 años presente en la protesta.
