Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- En una sesión marcada por la tensión y diferencias irreconciliables, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) despidió este jueves a los consejeros Dania Ravel Cuevas, Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez, quienes concluirán sus funciones el próximo 4 de abril tras nueve años de encargo. Los tres funcionarios aprovecharon su última participación en la llamada “Herradura de la Democracia” para denunciar que el procedimiento administrativo abierto en su contra constituye una venganza política derivada de su voto a favor de posponer la consulta de revocación de mandato en 2021.
Jaime Rivera Velázquez señaló que el proceso seguido por el Órgano Interno de Control se mantiene “congelado, sin resolver en un sentido u otro”, lo cual les impide cobrar su finiquito. El consejero saliente advirtió que los integrantes del órgano electoral “no pueden ni se deben sancionar ni siquiera investigados por las decisiones que toman de forma colegiada” y exigió garantías institucionales para que los futuros consejeros puedan actuar con independencia. Por su parte, Claudia Zavala Pérez alertó sobre la persistencia de “pulsiones autoritarias” que ponen en riesgo la autonomía del instituto.
En contraste, la consejera presidenta Guadalupe Taddei minimizó el impacto de las salidas individuales, afirmando que “el INE no se detiene” y que la fortaleza del organismo radica en la solidez de sus procedimientos más que en la permanencia de sus integrantes. Taddei enfatizó que la institución cuenta con la capacidad necesaria para organizar el megaproceso comicial de 2027, rechazando las narrativas que sugieren un debilitamiento estructural por la renovación escalonada del consejo.
Durante la misma sesión, surgieron discrepancias respecto al registro de nuevos partidos políticos. Organizaciones como Que siga la democracia, México tiene vida y Personas Sumando en 2025 han acusado a Morena de haber “robado” más de 90 mil afiliados inscritos en sus asambleas. Al ser cuestionada sobre el tema, la consejera presidenta declaró que “no hay un partido político nacional que le esté quitando registros a las organizaciones que están en vías de constituirse como partidos”, aunque precisó que el INE no dará por válidas ni inválidas las afiliaciones en disputa hasta concluir el análisis integral de todos los padrones.
Paralelamente a la despedida de los consejeros, avanza el proceso para designar a sus sustitutos en la Cámara de Diputados, donde Morena y sus aliados cuentan con mayoría calificada. La Junta de Coordinación Política avaló la integración del Comité Técnico de Evaluación, conformado por Marcela Elena Fernández Domínguez, Rubén Jesús Lara Patrón, Selene Cruz Alcalá, Irma Ramírez Cruz y Miriam Rodríguez Armenta. Este comité será el encargado de filtrar a los aspirantes, aunque ha generado controversia debido a que algunos de sus integrantes son señalados como cercanos al gobierno federal y a la oficialista Cuarta Transformación.
Mientras los consejeros salientes defendieron logros de su gestión como la implementación de la paridad de género y medidas de inclusión, el ambiente en el Consejo General reflejó la polarización existente. Aunque hubo palabras de reconocimiento de otros consejeros y representantes de partidos, con excepción de Morena, la rispidez prevaleció mientras se define el futuro de la composición del máximo órgano de decisión electoral del país de cara a los comicios federales del próximo año.
