Tecomán, 27 de marzo de 2026.- La muerte del empresario platanero Eduardo Ochoa Arias fue confirmada tras la identificación forense de sus restos, los cuales fueron localizados en la playa Boca de Apiza, en el municipio de Coahuayana, Michoacán. El hallazgo pone fin a la incertidumbre que rodeaba su paradero desde el pasado 13 de marzo, cuando fue privado de su libertad en Cerro de Ortega, zona del municipio de Tecomán, Colima.
El sacerdote Enrique Ochoa, primo de la víctima, informó que la familia solicitó comunicar que se trata de un hecho consumado tras la identificación del cuerpo. Por su parte, Ochoa Products, empresa vinculada al productor, emitió un mensaje confirmando el fallecimiento de quien fuera una figura clave en la exportación de plátano hacia Estados Unidos y Asia, agradeciendo simultáneamente las muestras de apoyo recibidas durante los días de búsqueda.
De acuerdo con los datos recabados, el cuerpo presentaba un disparo en el pecho y fue encontrado maniatado, envuelto en plástico y junto a una hamaca. La identificación oficial fue realizada por el Servicio Médico Forense después del traslado de los restos, cerrando así la fase de búsqueda aunque abriendo la expectativa por resultados ministeriales.
El secuestro ocurrió en una región descrita como bajo control de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), grupo dedicado a actividades de extorsión y privación ilegal de la libertad en la zona. La desaparición de Ochoa Arias detonó anteriormente protestas y bloqueos carreteros ejecutados por productores y jornaleros, quienes exigían su liberación inmediata ante la importancia de su actividad económica en la región.
La zona costera donde apareció el cuerpo, en la frontera entre Colima y Michoacán, ha registrado episodios recientes de alta violencia, incluyendo ataques con explosivos en meses previos. Hasta el momento, la información disponible se limita a la confirmación del deceso y las circunstancias del hallazgo por parte de habitantes locales, sin que se detallen avances específicos sobre la autoría material o motivaciones precisas del crimen en los reportes públicos.
