Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- La salida de los consejeros electorales Dania Ravel Cuevas, Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez marca el fin de un periodo en el Instituto Nacional Electoral (INE) caracterizado por altas tensiones políticas. Los tres funcionarios concluyen su encargo en una atmósfera de controversia, denunciando que fueron objeto de procedimientos administrativos motivados por su voto en 2022 para posponer la consulta de revocación de mandato, decisión que enfrentó al organismo con el ejecutivo federal.
El proceso de renovación se lleva a cabo con un Consejo General reducido, pasando de 11 a ocho integrantes temporales, mientras se define la integración de las nuevas consejerías. Para la selección de los sustitutos, opera un Comité Técnico de Evaluación conformado por Marcela Elena Fernández Domínguez, Rubén Jesús Lara Patrón, Selene Cruz Alcalá, Irma Ramírez Cruz y Miriam Rodríguez Armenta. Diversos actores políticos y los propios consejeros salientes han señalado que los integrantes de este comité tienen vínculos cercanos con el partido Morena y con la consejera presidenta Guadalupe Taddei, lo que ha generado cuestionamientos sobre la imparcialidad del filtro.
Las denuncias de los consejeros salientes apuntan a un riesgo para la independencia del instituto. Ravel, Zavala y Rivera han manifestado que las acciones en su contra responden a una estrategia de persecución por haber ejercido su voto de manera autónoma en momentos críticos para la agenda gubernamental. Estas afirmaciones contrastan con la postura de la consejera presidenta Taddei y otros sectores que defienden la solidez institucional del INE frente a las reformas electorales recientes, conocidas como el ‘plan B’.
La discrepancia en las fechas de conclusión del mandato añade incertidumbre al proceso administrativo. Mientras algunas fuentes indican que el cargo finaliza el 3 de abril, otras extienden la vigencia hasta el 4 de abril, sin que exista una confirmación unificada sobre el momento exacto del relevo oficial. Esta falta de claridad ocurre en un contexto donde el escrutinio público sobre la autonomía electoral es máximo.
La Cámara de Diputados es el órgano responsable de ratificar las propuestas que emita el Comité Técnico, cerrando así el ciclo de renovación parcial del máximo órgano de dirección del INE. La integración de la nueva terna definirá la correlación de fuerzas al interior del consejo para los próximos procesos comicios, en un escenario donde la confianza ciudadana en la neutralidad del organismo es el principal activo en disputa.
