Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- El sector salud en Baja California, tanto público como privado, ha realizado 500 trasplantes en los últimos cinco años, con un promedio anual de entre 105 y 110 procedimientos, informó el secretario de Salud estatal, Adrián Medina Amarillas. Las cifras detalladas muestran que en 2021 se efectuaron 98 trasplantes; en 2022 fueron 113; en 2023 bajaron a 95; mientras que en 2024 ascendieron a 141 y en 2025 se registraron 137.
Medina Amarillas destacó que recientemente, después de una década, se llevaron a cabo trasplantes renales y hepáticos en la Cruz Roja de Tijuana. “Inmersos en este proceso de cambio en el sistema nacional y estatal de salud, se está haciendo especial énfasis en la salud pública”, señaló el funcionario, quien enumeró las cuatro funciones esenciales asignadas a su secretaría: continuar con el control sanitario a través de la Coepris, fortalecer el Laboratorio Estatal de Salud Pública para la vigilancia epidemiológica, operar el Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea para tener sangre segura y gestionar el Centro Estatal de Trasplantes.
En materia de prevención, Baja California mantiene el liderazgo en vacunación con 470 mil dosis aplicadas en la campaña invernal, alcanzando un 94 por ciento de cobertura. Durante la pandemia por COVID-19, en la entidad se aplicaron más de un millón de vacunas. Asimismo, el estado se ha consolidado como líder nacional en la detección oportuna y tratamiento de la tuberculosis, y ha reducido la mortalidad por enfermedades del corazón, pasando de 3 mil 254 muertes en 2021 a 2 mil 023.
Por otro lado, en el ámbito de la prevención oncológica, se han acercado servicios a las comunidades con más de 20 mil mastografías gratuitas anuales bajo la estrategia Ruta Rosa, y en cáncer infantil se registra una tasa de sobrevida del 90 por ciento. Paralelamente, en la Ciudad de México se instaló un puesto de vacunación contra el virus del sarampión afuera del Metro Pino Suárez.
Mientras tanto, trabajadores de la Secretaría de Salud federal se manifestaron al exterior del edificio de la dependencia para exigir el cumplimiento de acuerdos laborales. Los manifestantes pidieron a la Presidenta Claudia Sheinbaum, al titular de la secretaría, David Kershenobich, y a las autoridades de recursos humanos, respetar la normatividad vigente sobre seguridad, higiene, escalafón, vestuario, equipo y vales económicos. “La precariedad en la que trabajamos contradice lo afirmado por la presidenta de México… respecto a que dentro del sector salud, se atienden puntualmente todas las demandas laborales”, denunciaron los profesionales.
Los trabajadores aseguraron que no ha habido respuesta a sus demandas planteadas tiempo atrás desde las diferentes unidades administrativas centrales. “Hoy reiteramos que seguimos sin contar con los insumos mínimos necesarios para realizar nuestra labor en favor de la salud de millones de mexicanos”, expresaron. Los manifestantes acordaron a mano alzada mantener el plantón hasta ser recibidos por las autoridades y obtener respuestas firmes, concretas e inmediatas.
En el ámbito científico, un estudio publicado en la revista Nature identificó un par de variantes genéticas que modulan la pérdida de peso y el riesgo de efectos secundarios de fármacos como Ozempic. Adam Auton, citado en el estudio, explicó: “Antes de nuestro estudio, sabíamos que existía una enorme variabilidad en la respuesta de las personas a estos fármacos”. En los ensayos clínicos de semaglutida, la pérdida de peso promedio fue de alrededor del 10%, pero algunas personas perdieron más del 25% de su peso corporal, mientras que otras casi no perdieron o incluso aumentaron.
Auton señaló que factores como la edad, el sexo, la dosis y el fármaco específico influyen en los resultados. “Las mujeres suelen responder mejor que los hombres”, indicó, añadiendo que algunos estudios muestran que ellas pierden un 12.2% menos de índice de masa corporal frente al 10% menos en ellos. Además, las personas sin diabetes tipo 2 tienden a perder más peso con estos fármacos que quienes la padecen. “Pero incluso después de tener en cuenta todos estos factores, aún existía mucha variabilidad inexplicable entre los individuos”, concluyó el experto.
