Por Redacción
Ciudad De México, 22 de marzo de 2026.- El atletismo español cosechó un destacado éxito en el Campeonato del Mundo de Atletismo en Pista Cubierta, al asegurar dos medallas de plata: una obtenida por Quique Llopis en la prueba de 60 metros con vallas y otra conseguida por el equipo de relevo mixto. Además de los metales, la delegación ibérica mostró un nivel competitivo superior en las pruebas de medio fondo, destacando la actuación de Mariano García, quien ganó su serie semifinal con facilidad.
En la jornada de definiciones, Enrique Llopis, conocido deportivamente como Quique Llopis, se adjudicó la segunda posición en la final de 60 metros con vallas. Por su parte, el combinado nacional de relevo mixto logró un resultado histórico al cruzar la meta en segundo lugar, consolidando una plata que refleja el trabajo conjunto del equipo. La investigación confirma estos logros como los puntos más altos de la participación española en el certamen mundialista.
En las pruebas de pista, Mariano García ofreció una exhibición de fuerza en la semifinal de los 1500 metros. El atleta murciano completó la distancia en un tiempo de 3 minutos, 38 segundos y 19 centésimas, imponiéndose con casi un segundo de ventaja sobre el segundo clasificado. Tras la carrera, García declaró que había realizado entrenamientos más fuertes que el ritmo exigido en la competición y reconoció que, aunque sabía que tenía mucho gas, la estrategia fue no demostrar todo su potencial en esa ronda eliminatoria.
La competencia también puso a prueba el temple de otros representantes españoles en la zona mixta. Rocío Arroyo, novata en los 800 metros a nivel mundial, finalizó su prueba entre vómitos y sonrisas, atribuyendo su reacción física a los nervios y la presión más que al esfuerzo del lactato. En contraste, Josué Canales, medallista de bronce en el pasado Mundial indoor, vivió momentos difíciles tras quedarse clavado en su carrera, recibiendo el consuelo de sus compañeros de equipo, entre ellos Jorge González Amo y Moha Attaoui.
El técnico Toni Puig supervisó el desempeño de una delegación que combina la experiencia de atletas consagrados con la irrupción de nuevas figuras. La capacidad de adaptación fue clave para corredores como Moha Attaoui, quien demostró aprendizaje táctico al contenerse durante gran parte de su serie antes de lanzar un sprint final veloz. Estos resultados parciales dejan a la expedición española con expectativas optimistas de cara a las finales restantes del campeonato.
El balance general del evento subraya la vigencia del atletismo español en el circuito internacional bajo techo. Con dos medallas de plata ya aseguradas y varios atletas clasificados para instancias decisivas, el equipo ha cumplido con los objetivos competitivos planteados. La atención ahora se centra en las actuaciones futuras de los finalistas, quienes buscarán ampliar el palmarés de una campaña marcada por la superación de marcas personales y la resiliencia ante la alta competencia global.
