Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México activó una alerta por posible caída de ceniza volcánica derivada de las emisiones del Popocatépetl. El aviso abarca a 16 alcaldías de la capital y se fundamenta en los reportes técnicos del Centro de Asesoramiento sobre Ceniza Volcánica (VAAC) con sede en Washington.
De acuerdo con la información disponible, el pronóstico de dispersión de material volcánico es válido para las próximas seis horas a partir de la emisión del comunicado. La determinación de las autoridades locales responde al monitoreo constante de la actividad del coloso, cuya columna eruptiva ha mostrado variaciones recientes.
Los datos técnicos que sustentan esta alerta provienen de observaciones realizadas mediante webcams, las cuales detectaron emisiones de vapor de agua con un contenido escaso de ceniza. A pesar de la baja densidad reportada inicialmente, los protocolos de protección civil establecen medidas preventivas para resguardar la salud de la población en las zonas bajo la trayectoria del viento.
Ante este escenario, las recomendaciones emitidas incluyen tapar los depósitos de agua y los alimentos para evitar su contaminación. Asimismo, se exhorta a la ciudadanía a proteger sus vías respiratorias, especialmente a personas con padecimientos crónicos, niños y adultos mayores, quienes son más vulnerables a los efectos de las partículas suspendidas.
Las instrucciones de seguridad indican cerrar puertas y ventanas, así como sellar las rendijas para impedir el ingreso de la ceniza a los inmuebles. También se solicita no dejar comida a la intemperie y cubrir las coladeras para evitar que el material obstruya el sistema de drenaje o se acumule en sitios críticos.
Se aconseja evitar las actividades al aire libre mientras persista la presencia de ceniza en el ambiente. Estas medidas buscan minimizar el impacto en la calidad del aire y prevenir irritaciones en ojos y garganta entre los habitantes de las 16 demarcaciones afectadas por el fenómeno natural.
La situación será evaluada conforme transcurran las horas del pronóstico vigente, manteniendo la coordinación entre los organismos de protección civil locales y los centros de monitoreo vulcanológico internacional para actualizar los niveles de riesgo según la evolución del comportamiento del volcán.
