Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a Irán que le quedan 48 horas para reabrir por completo el estrecho de Ormuz o pactar un acuerdo para poner fin a la guerra,否则 desatará ‘un infierno’ atacando sus plantas energéticas. La declaración fue publicada en la red social Truth Social, donde el mandatario cuestionó: ‘¿Recordáis cuando di a Irán diez días para pactar un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Pues el tiempo se acaba: quedan 48 horas antes de que desencadene el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!’.
En respuesta al ultimátum, el coordinador adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Ali Abdollahi Aliabadi, rechazó la postura de Washington calificándola de ‘una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida’. El funcionario militar advirtió que, en caso de un ataque estadounidense-israelí, Irán atacará ‘sin restricciones’ la infraestructura empleada por el ejército de EE.UU. y la del ‘régimen sionista’. ‘Desde el inicio de la guerra impuesta hemos hecho todo lo que hemos dicho. El significado de este sencillo mensaje es que se abrirán para usted las puertas del Infierno’, señaló Aliabadi.
El comandante Ali Abdollahi, jefe de la máxima unidad de mando operativo de Irán, reiteró que lanzará ‘ataques devastadores y continuados’ contra Estados Unidos ante cualquier agresión contra sus infraestructuras. Por su parte, Trump afirmó que ‘muchos’ líderes militares de Irán murieron en un ataque contra Teherán, asegurando que fueron ‘eliminados, junto con mucho más, con este ataque masivo’.
El conflicto ha dejado un saldo de 13 militares estadounidenses muertos y 365 heridos según el Sistema de Análisis de Bajas de la Defensa (DCAS) del Pentágono, tras cinco semanas de la operación ‘Furia Épica’. De los fallecidos, siete pertenecen al Ejército y seis a la Fuerza Aérea. Entre los heridos, el Pentágono identificó que al menos cuatro soldados son de origen mexicano, mientras que otros tres fueron clasificados como hispanos. Además, fuerzas iraníes derribaron un caza estadounidense F-15; uno de sus tripulantes fue rescatado con vida y se busca a un segundo.
En el terreno, el Ejército israelí bombardeó más de 140 objetivos en Líbano y más de 200 en Irán durante el viernes y sábado 4 de abril. Los ataques en Irán incluyeron un presunto centro de la Guardia Revolucionaria Islámica, instalaciones de producción de misiles balísticos y sistemas de defensa aérea. En Líbano, los blancos fueron un centro de entrenamiento de Hizbulá, depósitos de armas y un presunto cuartel general de la fuerza de élite Radwan. Dos ataques contra la ciudad de Tiro provocaron daños al Hospital Libanés-Italiano y heridas a al menos once personas.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó un impacto cerca de la central nuclear de Bushehr, en el suroeste de Irán, causando la muerte de un guardia de seguridad y daños en un edificio, aunque sin fugas radiactivas. Rusia, que administra la planta, confirmó el fallecimiento y procedió a la evacuación de las instalaciones. Asimismo, Irán reportó ataques contra empresas petroquímicas en Mahshahr, y autoridades iraquíes anunciaron el cierre temporal del cruce fronterizo de Shalamcheh tras un ataque que causó la muerte de un viajero iraquí.
Pese a la escalada, Musa Ahmadi, jefe de la comisión de Energía del Parlamento iraní, precisó que las exportaciones de crudo desde la Isla de Jark no disminuyeron, sino que aumentaron en los últimos días. Respecto al bloqueo marítimo, un portavoz del principal centro de mando militar iraní aseguró que Irak está exento de las restricciones impuestas en el estrecho de Ormuz, las cuales solo se aplican a países considerados hostiles, mientras que Irán ha autorizado la apertura parcial para buques con ayuda humanitaria y productos esenciales.
