Por Redacción
Sinaloa, 19 de marzo de 2026.- La Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM) exigió este miércoles garantías inmediatas de seguridad para el sector minero en Sinaloa, tras la desaparición de 10 trabajadores de la empresa Vizsla Silver en el municipio de Concordia. El llamado se realizó durante la inauguración del III Congreso Internacional Minero, donde se destacó que la violencia pone en riesgo el desarrollo económico y la transición energética del país.
Rubén del Pozo Mendoza, presidente de la AIMMGM, fue contundente al señalar que la industria no puede operar bajo amenazas. “Quienes trabajamos en esta industria no debemos hacerlo bajo amenaza o violencia. Sin condiciones de seguridad no habrá desarrollo ni bienestar”, declaró el dirigente frente a legisladores, académicos y representantes del sector privado reunidos en el evento.
La desaparición de los diez empleados, ocurrida en la zona de Concordia, ha generado alarma entre los inversionistas y operadores mineros que tienen proyectos activos en la región. El incidente subraya la vulnerabilidad de las operaciones extractivas en el estado, donde la presencia del crimen organizado ha complicado la logística y la protección del personal en años recientes.
Durante el congreso, los expertos resaltaron la importancia estratégica de la minería para proveer materiales críticos como cobre, litio, plata y zinc, esenciales para las tecnologías limpias y la movilidad eléctrica. Sin embargo, advirtieron que sin un entorno seguro, la capacidad de México para posicionar estos recursos en la agenda nacional y atraer capital se verá severamente limitada.
La exigencia de la AIMMGM pone presión sobre las autoridades locales y federales para implementar protocolos de protección específicos para la industria. Hasta el momento, no se ha divulgado una respuesta oficial concreta sobre las acciones de búsqueda de los trabajadores desaparecidos o las medidas preventivas que se tomarán para evitar la repetición de estos actos violentos.
El sector minero enfrenta ahora el desafío de equilibrar su potencial económico con la realidad de la inseguridad en el territorio. La asociación comprometió trabajar de cerca con el gobierno y el sector privado para restablecer la confianza, aunque la resolución del caso de los trabajadores de Vizsla Silver será la primera prueba de fuego para las nuevas estrategias de seguridad prometidas.
