Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- Dos hermanas fueron asesinadas a balazos presuntamente por la pareja sentimental de una de ellas dentro de una vivienda en la colonia Fuentes del Valle de Tijuana, Baja California, el pasado 16 de marzo. Las víctimas, identificadas como Yesenia Gutiérrez Magaña, de 33 años, y Jazmín Gutiérrez Magaña, de 35, habrían sido atacadas por José ‘N’, alias ‘El Pepe’, quien logró escapar antes de que llegaran las autoridades. El crimen ocurre en un estado que registró 40 feminicidios durante 2025, según documentación de medios locales.
El hecho se reportó aproximadamente a las 16:00 horas del lunes en la calle Varas de San José. Aunque inicialmente existieron versiones contradictorias sobre si el ataque ocurrió en la vía pública o dentro de un domicilio, la información de fuentes periodísticas locales confirmó que las hermanas se encontraban dentro de una vivienda al momento de los disparos.
El presunto agresor, quien mantendría una relación sentimental con Jazmín Gutiérrez, huyó del lugar y se encuentra prófugo. Hasta el momento, las autoridades no han proporcionado información oficial sobre los motivos del crimen ni el estado de las investigaciones para su captura.
Este doble homicidio se enmarca en un preocupante contexto de violencia de género en Baja California. Durante 2025, el estado contabilizó 40 feminicidos, dos más que los 38 registrados en 2024. La ciudad de Mexicali, capital del estado, reportó particularmente 12 de estos crímenes el año pasado y tres más en los primeros 30 días de 2026.
Organizaciones civiles y medios locales han documentado cómo la violencia contra las mujeres mantiene una tendencia alarmante en la entidad fronteriza, con casos que frecuentemente involucran a parejas o exparejas sentimentales como agresores. La falta de justicia y la impunidad en muchos de estos casos han generado crecientes demandas de actuación por parte de las autoridades estatales y federales.
Mientras las familias de Yesenia y Jazmín Gutiérrez Magaña exigen justicia, este crimen ha reavivado el debate sobre la efectividad de las políticas de prevención y erradicación de la violencia de género en México, particularmente en estados con altos índices delictivos como Baja California.
