Por Redacción
La Habana, 22 de marzo de 2026.- Cuba sufrió este sábado su segundo apagón nacional total en menos de una semana, un colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que afectó a más de seis millones de habitantes y profundizó la crisis energética que atraviesa la isla. El incidente, ocurrido entre las 17:45 y las 18:38 horas locales, marca el séptimo blackout total registrado en el último año y medio, evidenciando la fragilidad de la infraestructura eléctrica cubana.
Existen discrepancias en los reportes oficiales y de medios sobre la hora exacta del inicio del fallo. Mientras el Ministerio de Energía y Minas (Minem) indicó a través de la red social X que el evento comenzó a las 17:45 horas, otras fuentes periodísticas situaron el corte entre las 18:32 y las 18:38 horas. Asimismo, las causas inmediatas presentan versiones divergentes: la Unión Eléctrica de Cuba atribuyó el colapso a la salida de la Unidad número 6 de la termoeléctrica de Nuevitas, lo que desencadenó un efecto cascada, aunque comunicados iniciales del Minem no precisaron los motivos técnicos específicos.
La magnitud del apagón deja al descubierto una situación crítica para la población. En La Habana, los cortes de energía han alcanzado promedios de 15 horas diarias, mientras que en algunas regiones del país los usuarios han permanecido hasta dos días seguidos sin servicio eléctrico. Este escenario agrava el acceso a servicios básicos como el agua, el transporte y la atención médica, generando un creciente hastío social que en ocasiones ha derivado en protestas.
El restablecimiento del servicio se describe como un proceso lento y laborioso que puede extenderse por días, dado el estado de las unidades de generación y la necesidad de ejecutar protocolos de estabilización progresiva. Hasta el momento, no se ha proporcionado un plazo estimado claro para la normalización total del suministro ni detalles específicos sobre el avance de las maniobras de reconexión posteriores al anuncio inicial del colapso.
Este nuevo evento se inserta en un contexto de deterioro estructural del sistema eléctrico cubano, caracterizado por infraestructura obsoleta, escasez de combustible y alta dependencia de importaciones. El gobierno ha señalado restricciones externas y un supuesto “bloqueo petrolero” como factores coadyuvantes, pero la recurrencia de estos fallos masivos subraya la urgencia de soluciones de fondo más allá de los mecanismos de emergencia habituales.
