Washington D.C., 02 de abril de 2026.- La Corte Suprema de Estados Unidos se encuentra analizando uno de los casos más importantes en materia migratoria y constitucional de los últimos años: la ciudadanía por nacimiento. El tribunal revisa los argumentos legales de las partes intervenidas este miércoles en la vista oral sobre una orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump al inicio de su segundo mandato.
La medida presidencial busca negar la ciudadanía automática a bebés nacidos en territorio estadounidense cuyos padres sean migrantes indocumentados o tengan un estatus migratorio temporal. El punto central del conflicto jurídico es la interpretación de la frase “sujetas a su jurisdicción” dentro de la Enmienda 14 de la Constitución, la cual establece que toda persona “nacida en los Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción” es ciudadana.
El gobierno argumenta que dicha frase excluye a los hijos de migrantes sin estatus legal, considerando que los tribunales han hecho una interpretación errónea de la enmienda constitucional aplicada previamente. Sin embargo, durante la audiencia, varios jueces mostraron escepticismo ante la legalidad de la orden ejecutiva. La mayoría del tribunal no ha tenido inconveniente en expresar sus dudas sobre la postura de la Administración Trump.
Según la información recabada, los tres jueces de tendencia progresista y al menos otros tres conservadores, entre los que se encuentran el presidente del Supremo, John Roberts, junto a Brett Kavanaugh y Neill Gorsuch, se inclinan por propinar un nuevo revés judicial a la Casa Blanca. El juez Brett Kavanaugh, nombrado por Trump en su primer mandato, dejó entrever con sus preguntas y comentarios dos posibles soluciones al caso que revelan el rechazo general del tribunal a la postura gubernamental.
Buena parte de los alegatos presentados por el procurador general, John Sauer, y por Cecilia Wang, representante de los demandantes y abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), giraron en torno al precedente legal del caso Wong Kim Ark de 1898. En aquella ocasión, la Corte Suprema confirmó la ciudadanía para hijos de inmigrantes nacidos en EE.UU., específicamente concediéndola a Ark, cuyos padres eran residentes legales en San Francisco pero sin la ciudadanía.
La presencia de Trump en la audiencia marcó un hecho histórico, ya que nunca antes un presidente en funciones había asistido a una sesión de la Corte Suprema. Los nueve magistrados, de mayoría conservadora por seis a tres, decidirán sobre la legalidad de la orden presidencial. Se debaten entre emitir una sentencia breve basada únicamente en la Ley de Inmigración de 1952 o realizar una revisión del texto constitucional para blindar la interpretación de la cláusula de ciudadanía.
La decisión definitiva se conocerá previsiblemente a finales de junio o principios de julio.
