Putumayo, 25 de marzo de 2026.- Un accidente aéreo involving a una aeronave militar en el departamento de Putumayo dejó un saldo de 69 fallecidos, conforme a las cifras oficiales divulgadas por las autoridades colombianas. El siniestro, ocurrido el 23 de marzo de 2026, involucró a miembros de las fuerzas armadas y la policía, motivando la declaración de duelo nacional y mensajes de solidaridad desde diversas instituciones internacionales.
El presidente Gustavo Petro describió el hecho como un evento que enluta a todo el país. Hasta el momento, la investigación no ha determinado la causa específica del desplome ni la hora exacta del accidente, datos que permanecen como información faltante en los reportes iniciales. Asimismo, no se ha confirmado si hubo sobrevivientes entre los ocupantes de la aeronave.
Entre las víctimas fatales se encuentran 69 miembros de las instituciones de seguridad, abarcando personal del Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) expresó sus condolencias a la población colombiana y acompañó su mensaje institucional con un moño negro en su logo, reconociendo la pérdida de los uniformados.
El Ministerio de Defensa de Colombia emitió un comunicado oficial confirmando la tragedia, aunque se abstuvo de detallar las circunstancias técnicas del vuelo o el modelo preciso del avión más allá de la mención general a un Hércules C-130. Las autoridades han priorizado la identificación de los fallecidos y la atención a las familias de los afectados sin ofrecer versiones definitivas sobre las dinámicas del siniestro.
La noticia ha generado reacciones de solidaridad desde otros países, incluyendo mensajes de condolencia desde Venezuela. La falta de detalles operativos en la investigación oficial mantiene la incertidumbre sobre las condiciones del vuelo y el estado de la aeronave al momento del impacto, temas que serán abordados conforme avance la indagatoria formal.
Este accidente representa una de las pérdidas más significativas para las fuerzas militares colombianas en años recientes. El gobierno nacional centra sus esfuerzos en los procesos forenses y el luto oficial, mientras la sociedad colombiana espera respuestas claras sobre lo ocurrido en la región amazónica del Putumayo.
