Chilapa, 07 de abril de 2026.- Cuatro hombres miembros de un grupo de autodefensa indígena fueron asesinados en Chilapa, Guerrero. Los hechos se registraron en la localidad Xicotlán la mañana del 6 de abril, cuando sujetos armados irrumpieron en una construcción donde las víctimas trabajaban como albañiles.
Las víctimas fueron identificadas como Isaías Villalba Rosario, Isaías Morales Lucas, y los hermanos Bernardino y Ernesto Hilario Ocotlán. Los cuatro eran integrantes del Concejo Indígena y Popular de Guerrero ‘Emiliano Zapata’ (Cipog-EZ). Villalba Rosario era también líder de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores.
Testigos refirieron que los responsables huyeron a bordo de una camioneta blanca blindada. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero abrió la carpeta de investigación pertinente.
Jesús Plácido Galindo, dirigente del Cipog-EZ, acusó que Isaías Villalba había denunciado amenazas de Los Ardillos y solicitado medidas de protección, las cuales le habrían sido negadas. El Cipog-EZ emitió un pronunciamiento en el que destacó que tanto la comunidad de Xicotlán, donde ocurrió el asesinato, como la de Tula, de donde eran originarias las víctimas, han sido asediadas por Los Ardillos.
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero señaló que “su asesinato no es casual”. En el pronunciamiento, la organización cuestionó: “Pero no solo eso, en cada asesinato y agresión que hemos vivido, llegan los ministeriales, la fiscalía, se enteran los presidentes municipales, llega a oídos de la gobernadora del estado, se entera el gobierno federal y no existe hasta ahora ningún responsable, ninguna investigación en proceso ¿Eso ocurrirá con nuestros 4 compañeros asesinados el día de hoy? ¿Eso nos espera a las comunidades que formamos parte del CIPOG-EZ? ¿la muerte y el sufrimiento es nuestro inevitable destino?”
El Cipog-EZ responsabilizó a los tres órdenes de gobierno por el asesinato de sus cuatro integrantes. En 2022 fue asesinado Guillermo Hilario Morales, promotor del Cipog-EZ y tío de las hoy víctimas Bernardino y Ernesto.
