Ciudad De México, 03 de abril de 2026.- Irán ha comenzado a condicionar el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz mediante la imposición de pagos, códigos y requisitos operativos para los buques que buscan cruzar la zona. El esquema obliga a los petroleros a proporcionar información detallada sobre propiedad, carga, destino y sistema AIS a intermediarios vinculados con la Guardia Revolucionaria para su evaluación previa. Las embarcaciones aprobadas reciben un código de tránsito y son escoltadas por patrulleras iraníes a través de rutas específicas cercanas a la costa.
La medida incluye cobros de hasta un dólar por barril, con pagos exigidos en yuanes o criptomonedas. La industria ha descrito el esquema como una especie de ‘caseta de peaje’. Como resultado de estas restricciones, cerca de 2.000 buques permanecen atrapados en la zona del Estrecho de Ormuz, y casi 2.000 marineros siguen retenidos. En las últimas 24 horas solo han cruzado el estrecho unas 25 embarcaciones, mientras que en un día normal suelen atravesarlo cerca de 150.
Ante la situación, el Reino Unido reunió por vía telemática a representantes de cerca de 40 países para estudiar mecanismos para reabrir el tráfico. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, acusó a Irán de irresponsabilidad por afectar negativamente los precios de las hipotecas o la gasolina. “Está golpeando a la seguridad económica global, y el Banco Mundial calcula que este ataque iraní sobre el estrecho puede acabar empujando a nueve millones de personas en todo el mundo hacia una situación de inseguridad alimentaria”, declaró Cooper. Se han comenzado a explorar medidas políticas y económicas coordinadas, como posibles sanciones contra Irán, si el estrecho permanece bloqueado.
Paralelamente, la tensión diplomática escaló en América Latina. Argentina declaró persona non grata al Sr. Mohsen Soltani Tehrani, consejero y Encargado de Negocios ad interim de Irán, y le exigió abandonar el país en 48 horas. La decisión de expulsión se adoptó de conformidad con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. La expulsión fue en respuesta a un comunicado de la cancillería iraní que advirtió al gobierno argentino por declarar organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC).
Irán calificó la decisión argentina de incluir a la Guardia Revolucionaria en el listado de organizaciones terroristas como “una ofensa imperdonable al pueblo iraní”. En su comunicado, la cancillería iraní señaló que la medida “no solo viola los principios fundamentales del derecho internacional, sino que constituye un error estratégico” y afirmó que las autoridades argentinas “se han colocado como cómplices de los crímenes cometidos y del lado equivocado de la historia”, generando “responsabilidad internacional para el Estado argentino”.
Mientras tanto, Pakistán ha intermediado contactos con empresas navieras para facilitar el tránsito de buques bajo su bandera, ampliando el acceso al estrecho frente a las nuevas condiciones impuestas por Teherán.
