Ciudad De México, 02 de abril de 2026.- El Gobierno de México y empresarios del sector gasolinero acordaron mantener la estrategia de estabilización del precio de la gasolina regular y aplicar un esquema temporal para reducir el costo del diésel. La condición de mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro continuará vigente, tras un año de operación basado en la participación voluntaria del sector privado y la intervención de entidades gubernamentales.
Ante el contexto de incremento internacional en los precios del petróleo y sus derivados, ambas partes establecieron una medida extraordinaria para el diésel con el objetivo de reducir su precio en los próximos días en todo el país. La presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que “ya hubo un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo” para este combustible, cuyo precio se ha acordado en 28.3 pesos por litro, aunque se busca que disminuya más.
La disminución del precio del diésel se implementará conforme a condiciones operativas como inventarios, logística, distribución, precios en terminales y los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Al respecto, Sheinbaum señaló: “Estamos sentándonos con los gasolineros para decir ‘no puedes venderlo a 30, no puede ser, es injusto’. Vamos a acordar un precio de manera voluntaria, como en el de la magna, que sea responsable en términos de las finanzas públicas, pero que no tenga estos excesos”.
El mecanismo ha permitido mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro gracias a la coordinación constante entre el gobierno federal y el sector. La Secretaría de Energía (Sener) indicó que esta colaboración “ha generado ‘beneficios directos a las familias mexicanas'” y que “las empresas del sector gasolinero y el Gobierno de México refrendan su compromiso de coordinación y trabajo conjunto en beneficio del pueblo de México”.
La administración federal destacó que la comunicación permanente con los gasolineros ha permitido mantener la estabilidad energética pese a la volatilidad externa, priorizando el bienestar social. Sheinbaum enfatizó: “Queremos que todavía disminuya más con el acuerdo con los gasolineros y, al mismo tiempo, el apoyo que estamos dando por la reducción de los impuestos en la gasolina y el diésel para que no impacte en la inflación y, además, no impacte, sobre todo, en la economía de las familias”.
Los empresarios del sector se comprometieron a trasladar los beneficios directamente al consumidor final, ajustando sus precios conforme lo permitan sus inventarios y la logística de distribución. Aunque una buena parte de las estaciones respetaron el acuerdo previo para la gasolina magna, se busca mayor disciplina en la regulación del precio del diésel, el cual es fundamental para el transporte de mercancías en el país.
