Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- El Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), desplegará un operativo de 10,835 agentes para garantizar la seguridad durante la reinauguración del Estadio Banorte (antes Azteca) y el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, programado para el 28 de marzo de 2026. Las puertas del estadio se abrirán a las 15:30 horas y el encuentro dará inicio a las 19:00 horas, sirviendo como preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026, torneo en el que el recinto será una de las sedes oficiales.
De acuerdo con las autoridades locales, el contingente de seguridad estará compuesto por 8,814 elementos de la SSC y 2,021 efectivos federales. La alcaldesa Clara Brugada y el titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, coordinan los detalles logísticos para el evento, que incluye restricciones estrictas de movilidad. Solo se permitirá el acceso al estadio a pie, reservando el paso vehicular exclusivamente para residentes de la zona con tarjetón, así como para unidades de seguridad y urgencias.
El estadio, ubicado en la zona de Santa Úrsula, ha sido sometido a trabajos de renovación en su superficie de juego. Se reportó la utilización de 350 kilogramos de semillas para el césped, con una composición de 84% Ryegrass y 16% Kentucky Bluegrass. Además, se realizó un trabajo de cosido sintético durante siete días, insertando fibras a 18 centímetros de profundidad cada 2 centímetros. La selección de Portugal, dirigida por Roberto Martínez, llegó al país tras concentrarse en Riviera Maya para aclimatarse y evitar el desgaste físico por la altitud de la capital antes del duelo.
Este encuentro amistoso se enmarca en la Fecha FIFA y marca el retorno oficial del fútbol internacional al mítico recinto de la Ciudad de México, rebautizado como Estadio Banorte. La movilización de miles de aficionados y la presencia de dos selecciones de primer nivel ponen a prueba la infraestructura y los protocolos de seguridad implementados por el gobierno local a pocos meses del inicio del torneo mundialista.
Las autoridades continúan ultimando los detalles para el acceso del público y la operación del transporte en los alrededores del inmueble, buscando equilibrar la celebración deportiva con la seguridad de los habitantes de la delegación. El evento representa no solo un duelo deportivo, sino la validación operativa del estadio como sede clave para el próximo Mundial.
