Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, publicó un video grabado en una cafetería para desmentir categóricamente los rumores sobre su fallecimiento y el uso de inteligencia artificial para suplantarlo, los cuales se viralizaron en redes sociales durante los últimos días. En el clip, el mandatario aparece pidiendo un café y haciendo un juego de palabras en hebreo para afirmar que está vivo, mientras una verificación forense previa ya había descartado la manipulación del material audiovisual que originó la polémica.
La controversia comenzó cuando un video anterior de Netanyahu, en el que aparentaba tener seis dedos en una mano debido a un efecto óptico causado por la posición y la iluminación, generó especulaciones en plataformas digitales sobre si era una creación con inteligencia artificial o si el líder israelí había muerto. Ante la rápida difusión de estas teorías, Netanyahu optó por una respuesta directa.
En su nuevo mensaje, distribuido a través de la cuenta ‘israelsinfiltro’ en redes sociales, se le ve en un establecimiento no especificado, donde bromea: “Me apasiona el café (…) Me apasiona mi gente”, en una clara alusión a los rumores. Además, insta a la población a “salir a despejarse”, aunque recomienda hacerlo “cerca de lugares protegidos”, en referencia al contexto de seguridad en su país.
La agencia EFE Verifica había realizado previamente un análisis forense del video polémico, determinando que la apariencia de seis dedos era una ilusión óptica y no el resultado de una manipulación con inteligencia artificial. Este dictamen técnico, sin embargo, no bastó para detener la circulación de las teorías conspirativas, lo que obligó al propio Netanyahu a intervenir.
Algunas publicaciones, como las de lopezdoriga.com, vincularon indirectamente estos rumores con operaciones militares recientes, mencionando un bombardeo conjunto de Israel y Estados Unidos a Irán el 28 de febrero y el asesinato del ayatolá Alí Jameneí en Teherán ese mismo día. No obstante, no existe una confirmación independiente que relacione directamente esos eventos con la oleada de desinformación sobre la supuesta muerte del primer ministro.
El incidente subraya el desafío que representan las campañas de desinformación en la era digital, incluso para figuras de alto perfil, y cómo los líderes políticos recurren cada vez más a las redes sociales para comunicarse directamente con la ciudadanía y contrarrestar noticias falsas en tiempo real.
