Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo ataque “muy duro” contra Irán para la próxima semana, en medio de una escalada bélica que ya ha dejado miles de muertos, amenaza con cerrar el estratégico estrecho de Ormuz y ha provocado una crisis energética global. El conflicto, que Trump declaró iniciado el pasado 28 de febrero, ha intensificado las operaciones militares en la región, con ataques con drones, bombardeos y una creciente movilización naval internacional.
En declaraciones contradictorias, Trump afirmó que Estados Unidos ha destruido “el 100% de la capacidad militar de Irán”, pero simultáneamente advirtió sobre la facilidad con la que Teherán podría lanzar drones, minas o misiles para bloquear el estrecho de Ormuz, una ruta crítica por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Como contramedida, Washington autorizó una exención temporal a las sanciones para que sus aliados compren petróleo ruso, una medida que refleja la gravedad de la interrupción del flujo energético.
La situación humanitaria es grave. Según cifras iraníes reportadas hasta el 5 de marzo, en ese país hay al menos 1,230 muertos. En el sur del Líbano, donde Israel ha intensificado sus operaciones, se reportan más de 800 fallecidos, más de 2,000 heridos y casi un millón de desplazados. Israel, por su parte, informa de 12 bajas en su territorio hasta la fecha. Además, ataques con drones han impactado objetivos civiles y militares en la región, incluyendo la caída de artefactos en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), Sohar (Omán) donde murieron dos extranjeros, y Adana (Turquía).
La respuesta internacional se ha dividido. Rusia, aliado de Irán, envió 13 toneladas de medicamentos como ayuda humanitaria, según informó su Ministerio de Situaciones de Emergencia. Mientras, Estados Unidos busca formar una coalición naval para garantizar la libre navegación en el Golfo Pérsico, con posibles participantes como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, aunque aún no hay confirmación oficial sobre el despliegue definitivo. Por otro lado, los gobiernos de México, Colombia y Brasil emitieron un comunicado conjunto expresando su preocupación y llamando al cese de las hostilidades.
En el frente diplomático, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, acusó a Estados Unidos de agresión, mientras que desde la Casa Blanca, la asistente presidencial Karoline Leavitt negó rotundamente la existencia de una amenaza iraní específica contra California, desmintiendo un reporte previo de ABC News al que acusó de alarmar intencionalmente. Paralelamente, el Ejército israelí afirmó haber asesinado a dos oficiales de inteligencia iraníes en una operación, aunque Teherán no ha confirmado oficialmente dichas muertes.
La experta en relaciones internacionales de la UNAM, Sandra Kanety Zavaleta, señaló que el uso de fósforo blanco por parte de Israel en Líbano y Gaza, reportado en el contexto del conflicto, contraviene el derecho internacional humanitario por sus efectos devastadores e indiscriminados. La tensión geopolítica ya se ha trasladado a los mercados financieros, ejemplificado por la depreciación del peso mexicano, y amenaza con una recesión global si la crisis de suministro energético se profundiza.
